domingo, 7 de abril de 2013

Una imagen vale más que mil palabras

Steve Aoki >> Caracas >> 2013.4.4 

Ley equivalente de intercambio

2013.3.07

Lugar: Kepén Millennium
Hora: 2pm
Música: Steve Aoki

     Me encuentro un poco desorientado. No puedo expresar lo que quiero expresar. La vergüenza me lo impide. Para mí, el día siempre ha sido confusión, nunca he sabido bien qué es lo que tengo que hacer bajo la luz del sol. He tratado de imaginar lo que podría hacer en los próximos 15 años, pero en el fondo existe algo que me detiene, algo que me dice que lo he estado haciendo mal todo este tiempo, y que esa situación continuará de manera indefinida. Tal vez sea absurdo pensar en un futuro distante cuando ni siquiera sé que es lo que voy a hacer hoy.

     Sólo intuyo que existe la necesidad de expresarme. Es curioso, pensamientos que he tenido claros la noche anterior, hoy no valen nada. Eso es así porque cada día es una batalla diferente. -Cada quien percibe el tiempo de distintas maneras-. La vida se encarga de sacarnos a todos de nuestra zona cómoda. Como seres humanos, sabemos que debemos cumplir lo que nos asignen, con responsabilidad, pero lo ideal es que podamos tener alguna sensación de control sobre lo que hacemos. Esto implica tener control sobre los demás. Si queremos que las cosas se hagan como deseamos, necesariamente alguien saldrá perjudicado. Cuando alguien gana algo, otra persona pierde algo de igual valor, ya sea tiempo, dinero, alguna posesión material o incluso las mismas ilusiones de haber ganado o perdido.

     >> Ley equivalente de intercambio: Para poder obtener algo, otra cosa de igual valor debe perderse.
Esta ley tiene que ver con el sacrificio que uno debe hacer para poder lograr algo. Si omitimos este paso, poco a poco veremos como va pasando el tiempo en vano. Si decidimos no elegir el dolor, estaremos automáticamente eligiendo la idea de tener que arrepentirnos más adelante. Esto es algo realmente muy obvio, todos saben que esto es asi, pero yo tengo que escribirlo para poder entenderlo y llevarlo a la práctica.

     Hace poco, en una clase de "Lenguaje y Universalidad", el Profesor dijo que quienes lograban vivir más tiempo son superiores a aquellos que viven menos, a lo que un estudiante respondió que no estaba de acuerdo con esa afirmación, y agregó: "La vida de una persona se mide en cuanto a su trascendencia". Debo decir que estoy totalmente de acuerdo con esto.

     El viejo maestro Pai Mei solía decir: "El problema es que te rindes incluso antes de empezar". Muchas veces he pensado que me sucede eso una y otra vez. Ni siquiera he comenzado a hacer algo y ya estoy pensando en un millón de posibilidades que me permitan evadir lo que tengo que hacer. Dentro de ese grupo de "cosas que tengo que hacer" existe lo que se me ha impuesto, pero también existe lo que yo he decidido realizar. Es difícil notar la diferencia porque al fin y al cabo se nos ha impuesto vivir.

     Honestamente no me ha tocado una vida tan dura, pero la concibo como una existencia complicada. Dentro de mi mente he ido colocando barreras para hacerme la vida más difícil y enredarme en un laberinto que parece no tener fin. El ser humano supone que vivir no es algo que pueda ser fácil. Tal vez estoy generalizando, asi que sólo hablaré por mí: Se me ocurre de pronto que todo lo que pasa en mi vida no es el simple resultado de los acontecimientos. Ya yo había visualizado todo esto, no puedo recordar cuándo lo hice, pero en el momento en que lo hice todo fue pensado con sumo cuidado. Quería exactamente estar en la situación en la que me encuentro ahora, conciente de que he perdido 8 años de mi vida, con ganas de haberlo hecho todo de una mejor manera. Ese sentimiento es lo que me define en este momento. "Porque también somos lo que hemos perdido". Está en mi naturaleza querer sentirme de esta manera, sin saber a donde ir.

     Todo impulso creativo nace de esta premisa: En el mundo todo tiene que re-inventarse.
La solución no es comenzar de nuevo, sino tomar lo que ya viviste y re-inventar esa experiencia. Debemos aceptarnos como los hombres mediocres que somos e ir subiendo desde allí. Darme cuenta de esto es una de las cosas que más me ha costado, siempre he pretendido que todo salga perfecto. No soy una persona perfeccionista pero siempre he deseado la perfección. También he deseado vivir con la sensación de tenerlo todo y que de repente todo se derrumbe, pensar que todo está perdido, abandonarlo todo, abandonarme a mí mismo, llegar a la línea final desprovisto de toda esperanza, saber que todo ha perdido su significado, pero no por culpa de las circunstancias, sino porque yo he querido que sea de esa manera. (...) Pero debo tener cuidado, pues he visto a muchas personas perdidas que han sido víctimas de trágicos acontecimientos, sé que existe un momento en la vida de una persona en el que ya no hay vuelta atrás. (Irreversible)

     ((No he hecho lo que se supone que tenía que hacer, pero es por una sencilla razón: No quiero parecerme a nadie. Me he alejado de las multitudes para así poder encontrar algo propio. Al final encontraré una manera de ayudar a la humanidad sin tener que perder mi identidad en el intento))




sábado, 6 de abril de 2013

Una promesa ineludible

2013.3.06

Music: Eric Prydz Essential Mix 2011 + 2013
Place: Kitchen
Mood: Trying to achieve something
Time: 10 pm

     Hoy le dí 6 vueltas al parque (6km). Me preparo para participar en mi primera carrera, es el 12 de mayo, 10 km. Ya he pensado  en un plan de entrenamiento que realizaré 4 semanas antes de la carrera: Semana 1 > 6km + 6km + 3km. Semana 2 > 6 km + 7km + 3km. Semana 3 > 6km + 8km + 3km. Semana 4 > 6km + 9km + 3km. Y al final, 10km que correré el día de la carrera. Aún no estoy preparado para un medio-maratón, mucho menos para un maratón, así que empezaré corriendo 10km. Falta 1 mes. Me alegra pensar que participaré en esta actividad.

     Después de salir del parque entré a una nueva librería que abrieron en Altamira, se llama "Lugar Común". Me llama la atención que no tengan libros de Murakami, pero vi un libro que tarde o temprano leeré. Se trata de los Diarios de Franz Kafka. De hecho, ese libro es el motivo principal por el cual decidí empezar a escribir en este cuaderno. El libro recoge todos los Diarios de KAFKA, desde el año 1910 hasta 1923; es decir, son 13 años en los que el escritor relata sus vivencias. Comenzó a escribir acerca de lo que pasaba en su vida a partir de los 27 años, para finalmente concluir a los 40. Esta cuestión de los años que tiene un escritor en el momento en el que escribe lo que escribe, siempre me ha llamado la atención. Tal vez esto es así porque empiezo a comparar la vida del escritor con mi vida; un poco pretencioso, lo sé, pero hacer eso me impulsa a seguir adelante. Kafka comenzó a escribir en un Diario a los 27 años, eso significa que probablemente las ideas que dejó plasmadas allí eran ideas maduras, él sintió la misma urgencia que yo estoy sintiendo en este momento, una urgencia que tiene mucho que ver con las ganas de querer lograr algo. Aún no me sumerjo en los Diarios de Kafka, pero presiento que voy a encontrar cosas realmente impresionantes, incluso más impresionantes que lo que uno pueda encontrar en sus cuentos y novelas. Creo que esto es así porque cuando uno escribe un diario uno trata de atrapar la realidad en un momento preciso. Se trata del arte de procesar lo que está pasando en el mundo exterior, y aún de manera más específica, lo que sucede en nuestro mundo interior.

     Pronto leeré "Carta al Padre", también de Kafka, otro libro que plasma elementos auto-biográficos del escritor. No puedo sentir sino admiración por este gran autor, quien también era abogado, pasó toda su vida trabajando en una compañía de seguros. Para él, la escritura era la única vía de escape que tenía en la vida, considerada por él mismo como una vida llena de pesares y mucho dolor. Esto hace que lo admire aún más. El buen Kafka nunca llegó a considerarse un buen escritor, nunca llegó a "vivir" de eso, sus obras más emblemáticas salen a la luz después de su muerte. Este tipo de cosas me hacen reflexionar muchísimo. La vida puede entenderse de esta manera: Para el ser humano debe existir el "deber ser", esto significa que uno debe hacer lo necesario por el bien de la sociedad. Franz Kafka se dedicó toda su vida a cumplir con su trabajo en la compañía de seguros, esto hizo que su vida se convirtiera en algo sumamente desagradable, pero también debemos tomar en cuenta que si él no se hubiese desempeñado en ese trabajo, su escritura no existiría en lo absoluto. Él necesitaba esa experiencia vital para luego poder transformarla en arte, en expresión. Compaginar las dos cosas debe haber sido una cosa asfixiante y terrible, tal vez, muere a los 41 años - muy joven para un escritor - debido a esa situación. El arte en todas sus expresiones debería funcionar como vía de escape y no como eje principal de la vida. Eso es lo que pienso al revisar la vida de Kafka.

     Puede que lo intente con el Teatro. Personalmente, nunca me ha llamado la atención, pero ya dos personas importantes en mi vida me lo han sugerido. Lo estoy considerando.

     Aún no es demasiado tarde para mí. Aún no es demasiado tarde para mí. Quisiera repetirme esto todos los días. Nadie escapa de la muerte, no importa cuanto dinero tengas, no importa cuan poderoso seas. A todos se nos dice: Tu tiempo es limitado. No podemos decirte cuándo se va a acabar todo para ti. Cualquier día podría ser el último día de tu vida. Tarde o temprano, ese día llegará para todos. El fin del mundo es una promesa ineludible.

     Mi madre solía decirme: "Todo-tiene-solución-menos-la-muerte"

     No voy a quedarme inmóvil, porque pareciera que estuviese esperando el fin de todas las cosas. El mundo se mueve mediante la voluntad de los seres humanos.

     Respirar muy hondo, dejar que pase el dolor, odiarse a uno mismo, sonreír, seguir adelante. Repetir una y otra vez.